Pues en absoluta primicia mundial paso a mostraros los dos artículos y la autoentrevista que encandiló a los jefazos gizmoderos y no les dejó otra opción que ofrecerme su dinero y sus mujeres como ofrenda.
Corky, el ratón meneíllos
Una vez al año, para el Greener Gadgets Design Competition, una serie de ascetas milenarios descienden de las montañas y, basándose en las votaciones on-line de un puñado de hippies y en las visiones provocadas por la ingestión de anacardos alucinógenos, eligen un concepto de gadget como paradigma de la tecnología verde y la sostenibilidad. Por desgracia, esto no significa que se preocupen por los avances en Sexobots ni en sujetadores efervescentes, y nos encontramos con dispositivos como Corky, el ratón de corcho.
Ignoro si el corcho utilizado para la carcasa exuda un aroma de Cabernet Sauvignon reserva del 2003, perdí el sentido del olfato durante mi gira con los Rolling Stones, pero desde luego sabe más a sudor de mano que a otra cosa. ¿Qué ofrece entonces este ratón más allá de su impresionante flotabilidad? Pues que es inalámbrico, el material con el que está fabricado es 100% reciclado y reciclable, y no necesita pilas.
Corky observa morbosamente asqueado los residuos de sus hermanos.
¿Que no necesita pilas? ¡BRUJERÍA!, gritaréis. Y yo os daré la razón, aunque su diseñadora asegure que Corky obtiene la energía al usarlo, ya sea por desplazamiento, por pulsar los botones o por jugar con la ruedecilla, gracias a elementos piezoeléctricos. Claro que sí, señora, lo que usted diga, pero todos sabemos la verdad: que su porosa superficie permite que Corky se alimente de nuestra aaaalma.
El teléfono rancio de Vodafone
Durante el Mobile World Congress de Barcelona se han podido ver piezas de tecnología que harían vomitar de rabia a la mismísima reina Borg: Motorola Milestone, LG Mini, Xperia X10, comerciales que parecían Terminators T-800… Pero llega Vodafone y nos da en la cara con sus modelos 150 y 250; y creedme, eso duele, porque parecen un ladrillo.
Con una excusa improvisada propia de proyecto de ciencias para el colegio que empiezas la noche antes y al final sale como sale, “es que están destinados a mercados emergentes y zonas rurales”, Vodafone presenta dos terminales con unas características más propias de enanos de jardín que de teléfonos móviles:
- Pantalla monocromo 96x64
- GSM 900/1800
- Botones
- Linterna
- Agenda de 100 contactos
- Vibración, alarma, calculadora
- Permite llamar y que te llamen
- SMS
La versión 250, más avanzada, presenta algunas mejoras, como pantalla a color 128x128 y radio FM, y ambos modelos comenzarán a comercializarse en el continente africano, Turquía y la India, a un precio de 11 y 15 euros.
Un redactor con mala uva podría cuestionarse la necesidad de teléfonos móviles para un habitante de un país subdesarrollado, que se preocupa más por sobrevivir que por enviar TONO REGETTON al 666, y para quien 11 euros significan un tesoro digno de un par de jeques árabes y los más altos cargos de Gizmodo. De hecho, podría proponer una mejora sencilla, aunque inapropiadamente no-lucrativa: teléfonos comestibles gratuitos. Por suerte, no hay ningún redactor de esas características cerca.
Presentación
Joe Perkins: Hola, Néstor, gracias por venir. Cuéntanos, ¿qué haces cuando no estás participando en concursos de periodismo con artículos llenos de odio gratuito?
Néstor: Gracias a ti, Joe, gracias a ti. Verás, estoy estudiando el segundo ciclo de Comunicación Audiovisual en la Universidad de Barcelona…
JP: ¡Mucho mejor que el primero!
N: … y soy ingeniero técnico electrónico, aunque ahora no trabajo. Estuve trabajando en robótica pero lo dejé para estudiar otras cosas.
JP: Pues hay cantidad de cosas con electrónica dentro. Stephen Hawking por ejemplo. Dinos, ¿tienes blog? ¿Twitter? ¿Haces deporte? ¿Juegas al Scrabble?
N: Ahora no me apetece, soy más de HeroQuest. Tengo cuenta en todas las webs imaginables, pero no escribo nunca en Twitter, y el blog lo tengo bastante abandonado, aunque tampoco escribía nada parecido a Gizmodo.
JP: Ya veo, está lleno de cosas que no interesan a nadie, probablemente porque hablas de tu vida. ¿Y qué puedes aportar a Gizmodo? ¿Dónde te ves en cinco años? Si volvieses a nacer convertido en un animal, ¿cuál serías? Defínete con tres adverbios de modo.
N: Vaya, parece que has estado en unas cuantas entrevistas de trabajo de las buenas. Voy a reducir mi respuesta a que creo poder colaborar con posts medianamente divertidos, con pocas faltas de ortografía y una caligrafía excelente, nada de artículos redactados a boli en una servilleta. Me gusta escribir, y me he quedado a un paso de entrar a trabajar para Softonic, ¡de 1.500 solicitudes nos entrevistaron a 6! ¡Sólo 15 pasamos la prueba escrita!
JP: No debiste decirles que no usas nunca Softonic.
N: Es posible, eso me enseñará a cerrar la bocaza en el futuro.
JP: No, no lo hará. ¿Y qué disponibilidad tienes? ¿Tienes tan poca vida social que estás dispuesto a pasar las noches en vela escribiendo sobre pedazos de plástico con lucecitas que se encienden y se apagan, SE ENCIENDEN Y SE APAGAN?
NM: Podría incorporarme de inmediato, y tengo tan poca vida social que sólo tengo 40 amigos en Facebook.
JP: Eso es patético. ¿Quieres decir algo más? Hasta ahora no has soltado más que tonterías, ¿de verdad crees que te van a contratar?
N: Bueno, lo importante es que los artículos que escribo les gusten y que sepan que estoy disponible, ya se discutirán los detalles de mis enfermedades mentales luego.
JP: Eso habrá que verlo. Y es curioso que menciones las enfermedades mentales, porque, de hecho... TÚ Y YO SOMOS LA MISMA PERSONA
N: Pardiez.
Entrevista dirigida por M. Night Shyamalan.
2 comentarios en "La receta para el triunfo Gizmódico"
Goulue on 21 jun 2010, 15:28:00
te has dado cuenta que linkas en fb el blog para enseñar el artículo y en el artículo linkas el blog? es una paradoja hipertextual
Unknown on 21 jun 2010, 16:00:00
Me acaban de llegar unos cálculos del MIT que afirman que si en esta entrada hubiese puesto un vínculo a Facebook internet se habría replegado sobre sí mismo y habríamos vuelto a los módems de 56 k.
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