Y aquí llegó Conan, el cimmerio, el pelo negro, los ojos sombríos, la espada en la mano, un ladrón, un saqueador, un asesino, de gigantescas melancolías y gigantescas alegrías, para pisotear con sus sandalias los enjoyados tronos de la Tierra.
Epiquísimas líneas sobre Conan, tú y yo lo sabíamos, para proyectos épicos. Porque se me ha ocurrido un nuevo auto-reto, un paso más allá en la búsqueda de la idiotez extrema.
Hola, soy Joe Perkins, de Connecticutt, quizá me recuerden por otros proyectos estúpidos como la súplica oficial por suministro gratuito vitalicio de Chocoloco Flakes o la petición de cromos de Okupa Dance a Bimbo. Entre mi proyecto de corto sobre zombies donde no aparecen zombies, porque son una vulgaridad innecesaria (y sin saber nada de Röntgen,
, que traduciré libremente como "Gen Rancio", que no está mal pero faltan explosiones y lanchas) y el episodio de Padre de Familia que jamás empezaré a escribir, he tenido una idea brillante que dejo encima de la mesa para que la observéis, babeantes, pero sin tocar.
Se trata de escribir, no sé, una docena de libros de unas doscientas páginas con lo primero que me venga a la cabeza, y luego tratar de enviarlos a editores. El doble propósito del experimento:
1. Conocer el aberrante mundo editorial en sus más íntimos mecanismos.
2. Comprobar qué clase de reacción provoca, si es que provoca alguna, la lectura de textos estúpidos en el editor en cuestión.
3. Asistir a la posible publicación del libro, asombrándome ante la comprobación de que hoy día se publica cualquier mierda.
De acuerdo, es un triple propósito. ¿Que no hay hueeevos?
Hola, soy Joe Perkins, de Connecticutt, quizá me recuerden por otros proyectos estúpidos como la súplica oficial por suministro gratuito vitalicio de Chocoloco Flakes o la petición de cromos de Okupa Dance a Bimbo. Entre mi proyecto de corto sobre zombies donde no aparecen zombies, porque son una vulgaridad innecesaria (y sin saber nada de Röntgen,
, que traduciré libremente como "Gen Rancio", que no está mal pero faltan explosiones y lanchas) y el episodio de Padre de Familia que jamás empezaré a escribir, he tenido una idea brillante que dejo encima de la mesa para que la observéis, babeantes, pero sin tocar.
Se trata de escribir, no sé, una docena de libros de unas doscientas páginas con lo primero que me venga a la cabeza, y luego tratar de enviarlos a editores. El doble propósito del experimento:
1. Conocer el aberrante mundo editorial en sus más íntimos mecanismos.
2. Comprobar qué clase de reacción provoca, si es que provoca alguna, la lectura de textos estúpidos en el editor en cuestión.
3. Asistir a la posible publicación del libro, asombrándome ante la comprobación de que hoy día se publica cualquier mierda.
De acuerdo, es un triple propósito. ¿Que no hay hueeevos?

0 comentarios en "Can't touch you"
Publicar un comentario