Hoy nos pondremos literarios, frase cortesía de las prostitutas de Shakespeare, y os deleitaré con un fragmento que me ha resultado particularmente risible de La Guía del Autoestopista Galáctico.
-Así que ya está -dijo Arthur-. Vamos a morir.
-Sí -admitió Ford.-; a menos que..., ¡no! ¡Espera un momento! -De pronto se abalanzó por la cámara hacia algo que estaba detrás de la línea de visión de Arthur-. ¿Qué es ese interruptor?
-¿Cuál? ¿Dónde? -gritó Arthur, dándose la vuelta.
-No, sólo estaba bromeando -confesó Ford-; al final, vamos a morir.
Volvió a desplomarse contra la pared y siguió con la melodía por donde la había interrumpido.
-¿Sabes una cosa? -le dijo Arthur.-; en ocasiones como ésta, cuando estoy atrapado en una escotilla neumática vogona con un habitante de Betelgeuse y a punto de morir asfixiado en el espacio profundo, realmente desearía haber escuchado lo que me decía mi madre cuando era joven.
-¡Vaya! ¿Y qué te decía?
-No lo sé; no la escuchaba.
2 comentarios en "La Guía"
Megatherium Adrián on 31 oct 2008, 19:50:00
Qué raro, en su momento no me hizo demasiada gracia.
Unknown on 1 nov 2008, 1:48:00
¿El libro o el fragmento?
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