¿Sabéis qué me pone de malas? Que me digan que lave el coche. Es que no me da la gana, oigan. De repente comprendo a los dueños de todos aquellos coches a los que les escribías con el dedo "lávalo, que no encoje", un simple "eres un cerdo" o un más elaborado "tu coche parece un troll". El ciclo de la vida una vez más, tarde o temprano alguien me escribirá eso en el mío, y lo luciré con orgullo.
Irónicamente mi ansia por tener el cristal delantero impoluto es directamente proporcional a mi vagancia a limpiarlo entero. Hoy he asistido con pánico al hecho de quedarme sin agua en... eso que empujas una palanca y salen... salen unos chorros. El suelo estaba mojado, el de delante me salpicaba barro, le doy y no sale, el limpiaparabrisas extiende homogéneamente la capa de fango, no veo nada, cae más y más barro... La lluvia me ha salvado por esta vez.
No haré el chiste de "je, yo también conozco a alguien húmedo y salvaje", ni sobre la palanca y los chorros. ¿Alguien me consigue un mail de contacto de la sexta? Quiero enviar una queja con mi amado disfraz de zoofílico ofendido. No sé si habéis visto el anuncio. Es una reunión de indeseables, uno confiesa ser zoofílico, le perdonan, una tipa confiesa haberse jugado a su sobrino al poker, la perdonan, uno dice que no ve la sexta y se le echan encima. Mi reacción era obvia.
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