14.6.10 por
Unknown
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Navegando por la hipertelevisión a ritmo de hipermediación me he topado con uno de esos anuncios que pasan desapercibidos a todo aquel que no tenga un oído bien entrenado y un cerebro con facilidad para las dobles lecturas descabelladas. Si estas dos características que tengo son fruto de la genética, de la continua ingestión de sucedáneo industrial de chocolate o de que algo fue mal durante el electroencefalograma que me hicieron de pequeño es algo que no discutiremos ahora. Lo que sí discutiremos -y por discutir quiero decir que yo expondré y vosotros asentiréis y, quizá, murmuréis alguna oración en mi honor- es una serie de antecedentes a LO ZOMBI que iré presentando en una nueva serie irregular de entradas y que con el tiempo olvidaré por completo y crearé otra serie de entradas y esto será un puto cacao pero si alguien me pregunta diré que es culpa del universo entrópico que nos ha tocado vivir.
Bien, en el capítulo uno os traigo un producto que podría ser EL PRODUCTO en el que la química presenta un efecto imprevisto e incontrolable que da paso a una invasión zombie en toda regla, con las consiguientes escenas de canibalismo, de disparar al zombie que se parece a Burt Reynolds, de la niña que parece adorable en camisón en el pasillo pero que empieza a correr y te salta al cuello y tu amigo al que han mordido pero que todavía no es uno de ellos intercepta con un bate de baseball de aluminio y de escapar por los pelos en un barco para descubrir que te has olvidado la gaseosa en tierra. El producto en cuestión son los Apósitos Callicidas del Dr. Scholl.
El final de la humanidad tendrá forma de caja farmacéutica en tranquilizadores tonos azules.¡Este hombre está loco! ¡Es un imbécil! ¡Se está quedando calvo! ¡Ha puesto una foto de una tarta con forma de zombie y no venía a cuento de nada! ¡Está diciendo sandeces! Gritarán algunos. Quizá muchos. Y tendrían toda la razón, pero no sé a qué cojones vendría ponerse a gritar eso si ya conocían el blog, no sé, igual deberían buscarse otra cosa que hacer, ¡me sobran lectores! Tengo tantos lectores que estoy pensando fundar una secta. En una isla, pondría estaciones subterráneas y si cayese un avión me dedicaría a confundir a los supervivientes con sucesos sin sentido y al final aparecería Waaaaaaalt subido a un oso polar y se los cargaría a todos con una ametralladora. Pero el caso es que mi teoría tiene sentido, o al menos tanto sentido como cualquier otra teoría de película zombiesca, y quizá más, porque la descripción del producto del Dr. Scholl reza:
Apósitos Callicidas. Eliminan eficazmente los callos.
Compuesto por dos elementos:
· Disco adhesivo con ácido salicílico, que penetra en las células endurecidas y las descompone.
· Apósito transarente de Gel polímero viscoelástico, que no se deforma y alivia inmediatamente el dolor y la presión ejercida sobre el callo.
Se adhiere de forma instantánea.
Ideales para llevar con zapatos abiertos o sandalias.
Penetra en las células endurecidas y las descompone. No es descabellado imaginar un escenario donde el apósito reacciona con, pongamos, el excesivo CO2 de la atmósfera -por aquello de colar protesta ecológica en una temática en la que en realidad lo que quieres es ver como alguien tritura a otras personas con un extractor de cocina- de forma que el efecto de descomposición se potencia y penetra más allá de las células endurecidas, descomponiendo el cuerpo por completo.
-No tan deprisa, Joe, ¿y cómo pasas de ahí a un ejército zombie? ¿Cómo se contagian unos a otros?
-Por el poder del Marketing.
-¿Y por qué querrían devorarse unos a otros?
-Todos queremos devorarnos los unos a los otros, y los dolores de pies son tan molestos que nos darían esa pizca de mala leche extra que marcaría la diferencia.
-Has ganado esta vez, Joe, vaaaya que sí.
-Y para acabar con ellos bastaría con dispararles al dedo gordo, o pisárselo con el coche, o con una prensa hidráulica. No sería muy espectacular, pero sí novedoso.
-Vale, vale, que sólo quería seguirte el rollo, tu idea me ha parecido una subnormalidad de épicas proporciones.
-Tú mismo, pero deberías prestar atención a los pies de la gente, particularmente ahora en verano, que llevan esas sandalias ridículas. Cualquiera de ellos puede ser el Paciente 0.
P.D: Como tarta es pie en inglés y es una tarta de zombie pues ahí lo tenéis. IN YOUR FACE.
19.5.10 por
Unknown
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Una bicicleta diseñada por una rata a 30 €, el futuro ya está aquí, y no lo entendemos. Quizá sea más cara en el mercado de los (marditos) roedores, para los humanos nos resultará incómoda, tienes que frenar con la cola y girar con los bigotes y... no sé, masticar queso y pedalear siguiendo trayectorias geométricas ratónicas no-euclídeas.
La inmortal rata moderna, actualización urbana del mito del ave fénix, sirve para ilustrar el renacimiento del dominio del blog, odisea nada moderna pero sí algo mítica que pasaré a relatar en cuanto logre resumir los
52 mails que han sido necesarios para conseguirlo, donde he batido numerosos récords de paciencia, y donde ACENS ha batido otros tantos de incompetencia.
Aunque quién sabe, creo que no he cumplido ninguna de las promesas que he hecho, igual os toca joderos. Lo que ya me está bien, por cierto.
2.4.10 por
Unknown
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Ella es la papada de Hitchcock llevando las gafas de Woody Allen. El cuchillo de Rambo cortando la oreja de Van Gogh. Es el látigo de Indiana Jones fustigando a Elizabeth Bathory por La Comarca. Es un T-800 de chocolate persiguiendo a Marty McFly, subido a una moto de Tron. Es el cerebro de H. P. Lovecraft implantado en el cuerpo de un velociraptor, que viaja en el tiempo para destruir la Estrella de la Muerte. Es Spock luchando a muerte con Homer Simpson por el retrato de Dorian Gray. Es todas las cosas que siempre has querido, combinadas de una forma que jamás habrías podido imaginar.
28.3.10 por
Unknown
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En uno de mis innumerables viajes en tren, tacatá tacatá, propera parada tu puta madre, se sentó a mi lado una invidente –que suena a aquella película donde se miniaturiza una nave y unos científicos y se hace un viaje alucinante al colon de otro para ver si tiene pólipos, pero viajando al cuerpo de una vidente–, y decidí hacer un
silent kill. Para los que no hayan jugado a Rolemaster, aclararé que se trataba de una habilidad para asesinar a alguien mientras dormía, sin tener que enzarzarse en un legañoso combate sin sentido, como harías en ad&d.
–El Príncipe de Zamunda está profundamente dormido, lo tienes a tu merced, así que coges tu daga y le haces... a ver, 1d4+2... 3 puntos de daño. Le quedan 260, se levanta y te ataca con su báculo púrpura.
–Eso no suena nada bien.
Más allá de ese añorado sistema rólico que nadie conocerá, podéis deducir que un silent kill en el tren, y os obligo a usar ese término en lo sucesivo, es lanzarse un cuésquer de los que no hacen ruido y dejar que una nube de muerte nasal envuelva a vuestros enemigos mientras ponéis cara de yo no he sido. Es algo que todos sabemos hacer, aunque nadie habla de ello, como sorber espaguetis con la nariz o pegar mocos bajo los pupitres de clase sin que nadie te vea; pues bien, yo lo admito con orgullo en este mi más cerdo post.
El caso es que la nube fétida empezaba a tomar forma a la salida de mi ano –nota mental: hacer un chiste sobre al salir de clase– cuando caí en la cuenta de que los ciegos tienen unos super-sentidos, como bien nos enseñó Daredevil y el niño sin ojos que cazaba las moscas que molestaban a la Mula Francis pero que nunca tuvo el reconocimiento que debía. El pánico se apoderó de mi, la mujer se daría cuenta de inmediato de la perturbación aromática y me señalaría con un dedo verrugoso mientras me lanzaba una maldición judía, como la que le lanzaron a Hitler, pero cuando me disponía a saltar por la ventanilla me percaté de un detalle crucial: la mujer no podía verme. Como mucho podría decirle a los demás pasajeros que el chaval que olía a vinagre y azúcar era el causante de ese ambiente enrarecido, pero ningún otro pasajero podría identificarme. Era intocable. Inmunidad di-plo-má-ti-ca. Era Darkman. Era un hacker mirando las fotos de vuestras hermanas sin que os dieseis cuenta. Era Depredador subido a un árbol mientras la vietnamita decía que había sido la selva quien se los había llevado. ERA DIOS, Y BAJÉ DE AQUEL TREN, IMPUNE.
11.2.10 por
Unknown
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Cuentan el chiste de siete náufragos en una isla desierta. Seis de ellos son orientales y el séptimo un norteamericano muy gordo. El primer día se asignan las tareas que todos deben cumplir para seguir vivos. Uno se encargará de la leña, otro de pescar, un tercero de cazar, el siguiente de construir un refugio, etcétera. Al final deciden que el norteamericano se dedique tan sólo a comer. Y así lo hacen. Cada mañana, los seis asiáticos se aplican a sus tareas y por la noche se dedican a ofrecerle un magnífico festín al yanqui, quien, harto de tanta comida, siempre deja restos suficientes para la alimentación de los seis desdichados.
[...][Un economista] Diría que, de hecho, los seis asiáticos necesitan al norteamericano porque éste es, en realidad, el motor de la economía local. Sin el yanqui y su voracidad no hubiesen desarrollado artes de pesca, ni construido infraestructuras como cabañas, cuencos o canoas. Sus cifras de volumen de pescados y de tubérculos recolectados caerían a niveles preocupantes. Su PIB, sus indicadores de empleo y actividad serían propios de una isla subdesarrollada. El hambre pantagruélica del ocioso norteamericano ha obligado a los asiáticos a realizar una fuerte inversión en I+D para maximizar los recursos de la isla.
Sin el yanqui, nadie tendría que haber aprendido a recitar monólogos ni a componer canciones para distraer al comensal mientras cena, con lo que las artes escénicas nunca se hubiesen desarrollado en la isla, que habría mantenido un bajísimo nivel cultural. Pero, además, la obligación de cocinar un banquete diario ha multiplicado los contactos sociales entre los seis asiáticos, que se han visto obligados a crear sistemas de coordinación, de reparto del trabajo y asignación de recursos, y han revertido en una mayor, más eficaz y rica complejidad social, lo que les permitirá preparar con el tiempo banquetes cada vez más complejos, cosa que despertará entre ellos las dotes de iniciativa y liderazgo.
Queda claro, pues, que sería inconcebible un desarrollo económico sin la presencia de nuestro americano. Si muriese de apoplejía, lo más seguro es que los supoervivientes trabajasen tan sólo tres o cuatro horas para asegurarse la subsistencia y pasasen el resto del día tumbados. Supondría una debacle de la productividad, la ruina de la naciente civilización isleña. Cada uno se quedaría en su rincón de la playa y la estructura de mando y tareas acabaría disolviéndose. Pasarían a llevar una vida cercana a la animalidad. La falta de un objetivo común, de un trabajo, en definitiva, los convertiría en vagos y suspicaces. De ahí que sea cuestión de tiempo que surjan disputas, desprecio y orgullo entre los antes sumisos y cooperativos asiáticos. La muerte del norteamericano será la ruina de los asiáticos.
Extraído de La Economía no Existe, de Antonio Baños
Libro más que recomendable, con una sana dosis de mala leche y de ¿qué cojones estamos haciendo? Impagable el capítulo sobre los indígenas de las islas Trobriand, que practican un capitalismo neolítico que resultaría gracioso si no fuese un patético reflejo de nuestra sociedad actual.
24.1.10 por
Unknown
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Resulta que instalé hace unos días Google Analytics en el blog, página que arroja una obscena cantidad de datos estadísticos sobre los visitantes, y estaba ojeándolos mórbidamente y me he topado con la siguiente lista de búsquedas que han traído a la gente aquí, lo que supone un buen resumen de lo que significa mi vida y obra en el ciberespacio:
- "silvia_livida"
- anal hemoal follar
- como hacer un disfraz de amish
- dungeon de carton
- happy tre friends vendedor de organos
- historias irrelevantes
- iker jimenez hablando de death note
- juegos de cultivo de plantas y zombies atacando
- lentilla ultimo gran heroe
- lindsay lohan muestra su vulva
¿Anal hemoal follar? ¿Really?
Y próximamente... ¡El burofax del odio a ya.com! ¡Permanezcan en sintonía!
15.11.09 por
Unknown
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Hoy: librarse de la gente que te da conversación (ejemplos reales)
Ejemplo 1:
-¿De dónde eres?
-De Vilanova.
-¿Sí? Pues yo este verano estuve por ahí.
-Ah.
-En un casal para discapacitados, por la rambla.
-Pues no sé, ¿pero estuviste como monitora o...?
Ejemplo 2:
-¿De dónde eres?
-De Vilanova.
-¿Sí? Pues yo tengo un apartamento en Cubelles desde hace 35 años, ¿sabes lo que significa eso?
-¿Que como poco tienes 35 años?
Parece que funcionan, queridos alumnos.
31.10.09 por
Unknown
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Capítulo 1
- Y en esta nevera tenemos el agua, por si te entra sed.
- ¿Una nevera sólo para el agua? Qué despilfarro.
Pasa el rato y el bueno de Joe decide beber algo de agua. Abre la nevera y coge una botella pequeña. Para cuando se la lleva a los labios, ha llegado el jefe en su Porsche y se acerca, desconcertado.
- Oye, oye, ¿de dónde has sacado esa botella?
- De la nevera.
- No podéis coger las botellas de agua de la nevera, no son para vosotros.
- Me han dicho que tenemos ahí agua para beber...
- Sí, pero no las botellas de agua. Mira, ahora te puedes quedar con esa botella, pero no cojas más. Lo que tienes que hacer es beber de las garrafas de ocho litros. Si quieres puedes aprovechar esa que has cogido e ir rellenándola.
- Ehm... vale, gracias.
- Pero no vuelvas a coger botellas pequeñas.
- No podría.
Joe se dirige a su compañero.
- Ey, ¿no me habías dicho que podemos coger agua de la nevera?
- Sí, jeje, no habrás cogido una botella pequeña, ¿no?
- Pues... sí.
- Es que esas son para el jefe.
- Entiendo.
Capítulo 2En un día de duro sol, el inocente Joe comete el error de empezar a comerse un bocadillo a las doce de la mañana, aunque sin parar de trabajar. El jefe no tarda en aproximarse, llevándose las manos a la cabeza y vociferando.
- Eh, eh, ¿pero qué haces? ¡No puedes comer aquí!
- ¿Uh? Si no he parado ni un minuto de trabajar.
- No, mira, deja el bocadillo, aquí no puedes comer, no te puedes traer un bocadillo. Mira, el sábado que viene no vengas.
- Pero...
- Es que aquí no se puede hacer eso, mira, o dejas el bocadillo o te vas. Hoy no te voy a pagar lo mismo.
- Ehm... De acuerdo.
El pobre hombre se aleja, lamentándose por la actitud de los jóvenes hoy día, que no son capaces de aguantar una jornada de once horas con una sola comida. Los ignorantes testigos que han observado la escena se atreven a mascullar comentarios como "Joder, ¿no le deja ni comerse un bocadillo?". Al rato, el jefe vuelve, más tranquilo.
- Oye, mira, perdona, me he puesto nervioso, pero no vuelvas a comer aquí.
- Vale.
- Es que da muy mala imagen.
- Sí, tiene razón, la gente podría pensar que soy un ser humano.
30.8.09 por
Unknown
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O la vaca que quiso enseñar a volar a sus amigas. Y no se trata de una hermosa fábula que enseña a nuestros hijos a conformarse con lo que tienen y no soñar con ser algo más, es un suceso real, una advertencia de la madre naturaleza. La evolución nos dice "cuidado, primero enseñaré a volar a unas vacas inofensivas, pero lo próximo serán... ¡tiburones! ¡tiburones voladores con biolanzamisiles en las aletas!". Y probablemente agregue "¡Os lo habéis buscado por creer en mi!". Es que se ha afiliado al creacionismo. ¿Qué te ha pasado, evolución? Tú antes molabas.
13.8.09 por
Unknown
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Me levanto y alguien me ha preparado la comida. Está llena de alfileres. Vivo solo.
CHAN CHAN CHAN CHAAAAAAAN.