O la vaca que quiso enseñar a volar a sus amigas. Y no se trata de una hermosa fábula que enseña a nuestros hijos a conformarse con lo que tienen y no soñar con ser algo más, es un suceso real, una advertencia de la madre naturaleza. La evolución nos dice "cuidado, primero enseñaré a volar a unas vacas inofensivas, pero lo próximo serán... ¡tiburones! ¡tiburones voladores con biolanzamisiles en las aletas!". Y probablemente agregue "¡Os lo habéis buscado por creer en mi!". Es que se ha afiliado al creacionismo. ¿Qué te ha pasado, evolución? Tú antes molabas.

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