No soy muy dado a mirar a los ojos a la gente, porque creo que me pueden succionar el alma y ponerla a trabajar de portero en un casino indio; ni que decir tiene que estoy en contra de esta perversión del noble pueblo piel roja, que tenía una filosofía de vida de hacer lo menos posible, que es lo que me va. Bueno, o quizá no tuviesen esta filosofía, pero no me voy a poner a estas alturas a aprender cosas nuevas.Bien, hay una notable excepción a esta norma que me he autoimpuesto: la gente estrábica y el malo de El Último Gran Héroe. Bueno, dos notables excepciones: la gente estrábica, el malo de El Último Gran Héroe y las modelos vampíricas con lentillas blancas. De acuerdo, tres notables excepciones: la gente estrábica, el malo de El Último Gran Héroe, las modelos vampíricas con lentillas blancas y mis ligues. Digamos que, entre las numerosas excepciones a esta norma, se encuentra la gente estrábica, ¿vamos a pelearnos por eso?
Todos hemos vivido esta situación, y no porque formemos parte de algún tipo de mente enjambre como las hormigas, los aliens o los amish; cuando pensabas que eran un mito, como los leprechauns, los unicornios o los amish, te encuentras de cara con un tipo estrábico, que encima tiene la desfachatez de empezar a hablarte. No me gusta hablar con la gente, porque pienso que intentan robarme la voz y meterla en un muñeco con mi cara sin pagarme derechos de imagen, pero podría escribir una lista de excepciones; no lo haré, sería una estupidez.
El caso es que ahí estás tú, fingiendo escuchar al Estrabic Man, cuando en realidad lo que haces es intentar averiguar cuál es el ojo bueno. Habitualmente a trick of the light te hace pensar que lo tienes, que has dado con él, y te aferras a esa idea como un amish disfrazado de koala se aferra a un eucalipto con la cara de jesucristo tallada en la corteza. Si estáis pensando que se aferra de esa forma porque ha hecho un agujero en la boca del jesucristo tallado y está culeando a ritmo de furry, tenéis una mente enferma y acabáis de ofender a todos mis lectores cristianos, lo que me parece bien. ¡Pero cuidado!
-¿Con qué, los amish disfrazados de koala?
-No, olvida eso, estábamos hablando de gente estrábica, ¿recuerdas?
-Ah sí, jeje, era muy gracioso.
¡Cuando crees que tienes el ojo bueno resulta que igual no, que el estrábico no te está mirando a ti a los ojos! Lo que tiene sentido, porque tienen esa ventaja, con el rollo de los ojos idos pueden hablar contigo mientras le miran las tetas a tu madre. De forma que conversar con él -lo que, en mi caso, se limita a asentir y suplicar porque la tortura acabe pronto- se convierte en un infinito bucle de duda e inseguridad biológica.
-¿A dónde quieres llegar con esto, Joe? Casi prefería que hubieses seguido con lo del amish, era una historia desgarradora.
-Podría haber habido -sí, amigos, haber habido- desgarros, ciertamente, la corteza del eucalipto es dura y áspera, pero quiero llegar a que el buen estrábico debería o bien avisarte de antemano de cuál es su ojo bueno o bien llevar algún tipo de pegatina indicativa en la cara.
-Pero Joe, ¿y si los dos ojos son buenos y tienen un campo de visión de 280º, a lo camaleón?
-Entonces que Bear Grylls nos pille confesados. ¿Que por qué nombro al bueno de Bear? Cuenta la leyenda que en el capítulo de Man vs. Wild donde está sobando y un oso se le acerca, en realidad era un amish legendario disfrazado de koala.
-¡Cuéntanos más, Joe!
-No.
2 comentarios en "El ojo bueno"
Loth on 25 jul 2009, 16:45:00
xDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD
"se convierte en un bucle de duda e inseguridad biológica"
Te voy a nombrar redactor jefe del grupo de guionistas monos guano de Raba De Calamar. xDD
Unknown on 25 jul 2009, 18:02:00
No abuse de las "D", que me descuadra la página, señora.
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