Pues el otro día merendando, merendaaaaaando, chocolaaaaate... ¿Por donde iba? Ah, sí. Tenía puesta la tele. Siempre que pongo la tele veo únicamente anuncios, ¿seguro que no duran ya más las pausas publicitarias que la programación? ¿El chiste hecho realidad al fin? El caso es que descubrí un fraude publicitario que quiero compartir con vosotros, mi odiado público.
Se trataba de Leche Calcio, no me preguntéis qué marca, ese producto absurdo con más calcio que la leche normal, como si llevase poco de base. Joder, debe ser todo calcio, ¿qué han hecho, rayar huesos de bebé para aumentar la concentración? La actriz, sonriente y de turgentes pechos, aseguraba algo como "¡llevo toda la vida tomando Leche Pascual (pongamos) Calcio y me va de maravilla!", y no añade "¡ya no me duele al orinar!" pero estaría guay.
Oiga, ¿cómo que toda la vida? Este producto no tiene más de diez años y tú eres prácticamente una decadente treintañera. Pensabais que el espectador no se daría cuenta de ese detalle ahogado en un mar de anuncios, pero no contabais conmigo, que no tengo otra cosa que hacer. No cuela, cabrones, y exijo saber de donde sale todo ese calcio. Se lo robáis a los ancianos, ¿no es cierto? Vuestros duendecillos perversos son los causantes de la osteoporosis, la enfermedad de moda. Os tengo calados.
0 comentarios en "Luna Lovegood"
Publicar un comentario