24.2.09 por
Unknown
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Resulta que se conocen más de 250 especies de pulpo en el mundo, y continuamente se descubren nuevas. Por ejemplo, el Enteroctopus dofleini, el pulpo gigante del Pacífico que pusieron en un grandioso acuario estadounidense con tiburones, suponiendo erróneamente que su capacidad de ocultación evitaría una masacre entre especies; se equivocaban, de hecho descubrieron que el pulpo acabó zampándoselos tras días de vergonzosos "qué raro, hay trozos de tiburón en el fondo". Otro ejemplo, los Vampyromorphida, que pueden chuparte la sangre por partida óctuple y, probablemente, salgan en algún libro de alto contenido homosexual de Anne Rice.
Un rasgo interesante que suelen compartir todas estas especies es el medio de locomoción. Por una parte, pueden ir arrastrándose por el fondo gracias a los tentáculos, incluso hay algunos que "caminan" usando dos de ellos. El otro medio, y aquí es donde pretendía llegar, es el de propulsión. Resulta que tienen unas cavidades que sirven esencialmente para dos cosas: expulsar agua a modo de sifón y, aquí lo bueno, residuos. Vamos, ¡que viene a ser un culo, y se propulsan a base de silenciosos pedos acuosos! La madre naturaleza está llena de detalles cérdicamente sabios, así que dejad de poner mala cara cuando alguien se cuesquee a vuestro lado, es una maravilla más del mundo, y puede ser que estemos cerca del salto evolutivo que nos permita surcar los cielos fabada-powered style.
12.2.09 por
Unknown
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El mundo de la publicidad vuelve a golpearnos en la cara como un atún lanzado con un bazooka especialmente modificado para ello. Exacto, si tratáis de lanzar un atún con un bazooka convencional os saldrá rana. Que, por cierto, es otro de los muchos animales que no son buenos para lanzar con bazooka.
Bien, después de esta introducción al mundo de la zooaerodinámica en las armas pesadas, volvamos al anuncio que quería compartir con vosotros, que estúpidamente venís aquí a leer estos posts donde describo un anuncio y luego sois capaces de quejaros porque en la tele no dan más que publicidad. Se trata, cómo no, de algún tipo de anuncio de telefonía, porque ahora lo único que importa en el mundo es llamar por teléfono, no te jode, ¡algunos aún buscamos una lejía revolucionaria! Nota mental: lejía marca Che.
El anuncio en cuestión dice algo como "¿te cuesta digerir tu factura de teléfono?", y sale un tipo con arcadas. En ese momento, a no ser que seas un vegetal o te hayan sustituido el cerebro por ese delicioso pastel de queso Dhul, dhulicioso, deberías pensar "je, llevo toda la vida viendo la tele y os tengo calados, no vais a pasar de esas arcadas, eso sería cruzar la línea, no podéis sorprenderme". Seguidamente tu cara de autocomplaciente satisfacción se tornaría en una mueca de incredulidad, porque el actor empieza a potar de forma exagerada, catarática me atrevería a decir. Una riada blancuzca surge de lo más profundo de su estómago y encharca el suelo casi tanto como los ojos del espectador sensible, que llora ya sea de emoción o de puro asco.
Sé que no me creen, sé que no lo han visto, pero cuando eso ocurra recuerden, ¡lo leyeron primero aquí! ¡Joe Perkins, siempre a la caza de la primicia vomitoide!