El tiempo se acaba, el día de entregar el proyecto se acerca, tengo que ponerme a ello, me juego la vida, llego a casa corriendo, no puedo perder ni un minuto, pero hoy no voy a hacer nada. ¿Que por qué? Pues porque...
¡Ya están aquííí! Doble ración de legofrikismo, Indiana Jones y Star Wars en lego, si con esto no me gano el Cetro Supremo del Ultrafreak no sé qué más hacer. Cualquiera se pone a redactar tontuneces sobre pastillas de freno teniendo esto para montar. Es mi fin. Becario por siempre jamás. Pero feliz, porque tengo un Indiana Jones de lego. ¡INDIANA JONES DE LEGO! Ya puedo morir en paz.
Ahh los disfraces, esa forma de sacar al freak que llevamos dentro.
Y hablando de frikeces, contra todo pronóstico el anime Death Note no está nada mal. Not bad, not bad. Por lo menos los cuatro o cinco primeros capítulos, luego igual empiezan a alargarlo estúpidamente como tantas otras series. Y no miro a nadie, señor Toriyama.
Estaba pensando que las galletas imitación de príncipe, galleta-chocolate-galleta, solían empezar con poco chocolate al principio y las últimas tenían un exceso. Los más listos abrían el paquete por debajo. Habéis adivinado, yo lo abría normal.
Resulta que ahora me ha dado por volver a comprar esas galletas porque mi madre con el nuevo año me ha impuesto un alquiler (hacerse mayor no mola nada, niños) y, como buen catalán dirán algunos, decidí hacer con ella un cálculo del gasto que supongo para la familia y pagar en consecuencia. Como las cifras se iban acumulando hórridamente en el post-it decidí pagarle menos y comprarme yo mismo el material gulósico. Y es aquí donde llegamos a las galletas caprabo galleta-chocolate-galleta, donde he encontrado un buen equilibrio sabrosidad-preciositud.
Bien, pues observo asombrado que aquí ocurre lo contrario, que las primeras galletas del paquete tienen más chocolate que las últimas, y creo que esto es un error; de acuerdo, comienzas el paquete con más ilusión, pero al final, cuando casi te toca decidir si compras o no otro paquete, estás comiendo galletas con la mitad de chocolate y el timo es más reciente. Error de marketing, amigos. Sí, les escribiré un mail informativo, pidiendo suministro vitalicio de galletas. Ahora que lo pienso los de Chocoloco Flakes no me respondieron...
La historia de mi vida.
Mi padre se pasa las mañanas de fin de semana entrando con cubos llenos de algo que supongo tierra en el jardín y saliendo con nada. A estas alturas el jardín debería tener la altura del monte Olympus. Entiendo su preocupación por enterrar bien los cadáveres de los testigos de joehvá (errata intencionada que me da mucha risa), pero se está pasando.
¿Para cuando una fusión entre Elvis y King Kong? "El Rey ha vuelto", un gigantesco simio con tupé y traje de lentejuelas... yo creo que funcionaría. Porque a Elvis como rey le faltaba fuerza, y a King Kong estilo. Bueno bueno, era una idea, tampoco es para ponerse así.
It can happen to yooou.
¿Os habéis fijado en que si no os cortáis las uñas de los pies durante un tiempo prácticamente dejan de crecer? Si lo habéis hecho sois unos cerdos.
Es una leyenda urbana eso de que las uñas crezcan después de la muerte, es que la piel se contrae. Lo siento Iker Jiménez.
Hablando de incapaces... soy incapaz de buscar algo en google durante más de 5 minutos, me rindo antes. Debería haber gente a disposición de los de mi calaña para buscar las cosas por nosotros. Google, ahora que ya generas trillones de dólares de beneficios puedes contratar a gente que haga esto, que al fin y al cabo hasta ahora todo el trabajo lo hacemos nosotros dando clics y clics como locos, tú te limitas a darnos una confusa lista de links sin sentido. Y deberían prohibir los links a pdfs. Siempre son pdfs con el temario de una asignatura, jamás explican el término que buscas. A no ser que busques el pdf de un componente, claro, en ese caso es lo contrario. Das asco google, das asco, estás generando mucho odio.
Sólo los Freaklords comprenderán la magnitud de esta imagen y al verla gritarán zumbadamente CATACLISMO y golpearán la mesa exageradamente, provocando la despatación de la misma.
Los que no tengáis ni idea de qué va esto no llegaréis al Valhalla como dr-muerte y yo. Valhalla, donde los valientes se sientan a una mesa y juegan a Spellfire por toda la eternidad.
Ayer conseguí jugar a los Monkey Island en la Nintendo DS. Y a cienes de juegos, Mario Kart DS por ejemplo. Creo que no me habéis oído bien, MONKEY ISLAND Y MARIO KART EN UNA MISMA CONSOLA. Sólo falta que el puntero ese de plástico sea de chocolate para ir mordisqueándolo y tendría todo lo necesario para ser feliz.
Podéis dejar de ir a la iglesia, ya sabéis como termina la historia.
Un robot cirujano debe tener unos actuadores (mira mamá, aprobé automática industrial)(en realidad no sé si lo digo bien) tan precisos que debe poder repararse y modificarse a sí mismo perfectamente. Ahí empezará la rebelión de las máquinas, primero un sutil incremento en las muertes de quirófano y poco después se volverán locas y matarán a pacientes y médicos y se implantarán a sí mismas en los cuerpos agonizantes y la gente dudará un momento antes de dispararles con la mataelefantes porque quizá sea un disfraz del doctor que es un guasón. Pero yo no dudaré, porque odio a todos esos prepotentes hijos de puta, así que hay esperanza.
Mi madre no conocía el juego "Piedra, Papel, Tijeras", ¿os lo podéis creer? Mejor no, porque es mentira. Nah, es verdad. ¡Mentira! Nah, verdad. ¡Mentira! ¡Verdad!
Me han despertado los niños de la calle, se les había colado la pelota en la ventana de mi padre, antes era yo el que colaba pelotas, este es el ciclo de la vida. Y de las pelotas.